lunes, 30 de octubre de 2017

EL JUEGO Y SU APORTE AL DESARROLLO INFANTIL

Para comenzar describiremos algunas características sobre el juego. Es una actividad que produce placer, y  cada tipo de juego genera distintos tipos, como el placer sensorio motriz, placer de destruir sin culpa, placer de interactuar y compartir con los demás, entre otros.
Está regido por una motivación intrínseca, es decir, no tiene metas extrínsecas o que provengan del exterior. Es una actividad voluntaria y espontánea, que implica constantemente una participación activa. También es una actividad seria, porque en ella se ponen en juego todas las capacidades y recursos de la personalidad  que poseen los niños y niñas. Es un mecanismo de autoafirmación de la personalidad, una experiencia de libertad, es decir,  es  algo libremente elegido, sin ninguna imposición del exterior, excepto en el juego en grupo que hay que seguir ciertas reglas y condiciones. Es un medio para en donde poder expresarse.
El juego es necesario e importante para el desarrollo sano del cuerpo y cerebro, porque este le permite a los  niños y niñas que participen del mundo que lo rodea, pongan en juego la imaginación, se distraigan, tomen decisiones (con respecto al juego), resuelvan problemas, adquieran dominio de su cuerpo y habilidades nuevas, compartan con sus pares, estimulen los sentidos, entre otras.
El  autor y pedagogo Jean Piaget (1896- 1980) planteaba que el juego forma parte de la inteligencia ya que representa la asimilación reproductiva o funcional (la forma en que el niño va a incorporar nuevos elementos a los esquemas mentales preexistentes) de la realidad según la etapa evolutiva de cada individuo. Clasificó los juegos en: Funcionales o ejecutivos, simbólicos, de reglas,  de construcción. Dos cosas para tener en cuenta respecto a estos juegos, a medida que aparece un juego nuevo el anterior no desaparece, avanza, se perfecciona, y está al “servicio” del que sigue; la segunda cosa es que el orden en que aparece cada juego es invariable, es decir, que en todos los niños y niñas aparece en el mismo orden aunque la edad de inicio es variable. Cada tipo de juego brinda beneficios importantes para el desarrollo infantil:
-Juego funcional o de ejercicio: 0 a 24 meses, consiste en repetir determinada  acción una y otra vez, por el placer de una respuesta inmediata.  Los beneficios que ofrece este juego son: coordinación de movimientos y desplazamientos, desarrollo del equilibrio, comprensión del mundo que  rodea al niño/a, interacción social con adultos que lo rodean, coordinación de óculo-manual (ojo-mano).
-Juego Simbólico: entre los 2 y los 6/7 años consiste en simular situaciones, personas, objetos, personajes, cuento, los beneficios son: comprender e incorporar mundo que los rodea, desarrollo del lenguaje, y favorece la  creatividad e imaginación.
-Juego de reglas: son elementos socializadores que le enseñan a los niños a ganar y perder, respetar normas, turnos, aceptar opiniones de los otros. Son esenciales para el aprendizaje de conocimientos y habilidades. Favorecen el desarrollo del razonamiento, lenguaje, atención y reflexión en los niños.
-Juego de construcción: aparece en el primer año de vida y va evolucionando a los largo del desarrollo, se  va dando simultáneamente a los demás tipos de juegos. 

Beneficios que brinda: potencia la creatividad, facilita el juego compartido, aumenta el control corporal durante las acciones, mejora motricidad fina (agarrar, levantar, manipular, presionar con cuidado),aumenta la capacidad de atención y concentración, facilita la comprensión y el razonamiento espacial (arriba-abajo, dentro-fuera, a un lado-al otro, encima-abajo), desarrolla capacidades de análisis y síntesis.


Desde los primero años de vida los niños juegan, primero succionando un sonajero, después con juegos de encastre, luego muñecas, rompecabezas y así a medida que van creciendo y desarrollándose. Al principio juegan solos, con sus papas o familia, a media que  van creciendo van  expandiendo su  mundo social  y de experiencia, comienzan a jugar con sus pares, esto ocurre generalmente  cuando empiezan  a relacionarse con sus iguales en  la guardería o jardín.
El juego atraviesa toda la vida de los niños y niñas, no es algo solamente  que hagan los infantes, también los grandes podemos jugar y estimularlos para  que estos  jueguen, ya que aporta a muchos aspectos en los pequeños y estos favorece en su desarrollo integral. El juego fundamental en los menores  y  hace los siguientes aportes
-Aportes al desarrollo motor: el juego  constituye la fuerza motora para realizar la acción que desea. El objetivo de alcanzar una acción que el niño desea, hace que  este vaya practicando coordinar y planificar sus movimientos. El desarrollo psicomotor es algo que se va a ir haciendo  a partir del deseo que tiene niño por actuar en el medio y poner en marcha sus habilidades motoras. Favorece además los sentidos, la confianza en el manejo del cuerpo, la fuerza, el control muscular, desempeño en actividades lúdicas. Ayuda a que  se desarrollen funciones psicomotrices, la motricidad fina (pequeños músculos finos de la mano) y gruesa (grandes músculos del cuerpo). Desarrollo de capacidades sensoriales, noción de las partes del cuerpo, lateralidad), percepción visual, orientación espacial, percepción auditiva, noción de tiempo, percepción táctil, olfativa y gustativa.  
-Aportes al desarrollo afectivo y social: jugar con sus iguales y con adultos facilita el desarrollo social de los niños y niñas, estos van aprendiendo sobre la reciprocidad (dar y recibir) y la empatía. Cuando el niño comparte su actividad con algún compañero, es un momento favorable para compartir, tener en cuenta a los pares, comunicarse, relacionarse con otros.
-Aportes al desarrollo emocional: los juegos son representaciones de situaciones cotidianas, situaciones imaginarias, de cuentos, dibujitos animados, películas, reconstrucción de conocimiento previos. Cuando un niño o niña  deforman el juego simbólicamente alteran la realidad conforme a sus deseos, es decir, hacen la voz de los personajes que simulan, le otorgan sus emociones, metas, ajustan sus actitudes al personaje. Por ejemplo, un niño que le tiene miedo al médico, va a trasladar sus emociones en el juego simbólico hacia su  muñeco o muñeca, va  a calmarlo y acompañarlo, igual que hacen con él. En el juego se realiza en una realidad alternativa que hace a focalizar las energías del niño hacia soluciones  satisfactorias para sí mismo, a través el juego se consigue un equilibrio emocional placentero, que siempre se tiende a buscar.
-Aportes al desarrollo  cognitivo: el juego pone en funcionamiento habilidades  y capacidades cognitivas de los  niños, esto les permite comprender su entorno y desarrollar su pensamiento.
Además el juego permite desarrollar tres funciones psíquicas importantes: asimilación, comprensión y adaptación del mundo que rodea a los niños y niñas.

Para ir terminando, con esto podemos comprobar  que el juego favorece muchísimo al desarrollo integral infantil y sus distintos aspectos. Por esto considero tan importante el fomentar el juego en todas las etapas del desarrollo, desde los primeros meses de vida en casa, cuando crecen los niños y niñas en  la escuela,  y porque no jugar también los grandes, ya que los chicos nos imitan en muchas cosas, sería algo  muy bueno.
Es lamentable muchas veces escuchar que los niños a veces no juegan, ya sea porque los padres no quieren que se ensucien o en la escuela no quieren que jueguen al básquet, futbol o vóley por miedo a que se rompan cosas o se lastimen los niños, no digo que este bien que un niño se golpee, sino que a veces en pos de protegerlos y cuidarlos se les está restringiendo algo tan natural y bueno, que es en este caso el juego. Considero que es importante estar informados sobre los beneficios y aportes que este hace hacia  el desarrollo para que así se lo tenga en cuenta como una cosa fundamental para los niños y no como algo sin sentido.
Para pensar, ya que estamos en una época donde casi  todo está a un clic de distancia y donde por cada familia al menos hay un celular, tablet, TV o computadora, en donde hay algunos  niños pasan horas sentados frente a una pantalla, ¿Sigue siendo posible que el juego aporte beneficios al desarrollo de los niños y niñas en todos sus aspectos? ¿Algún aspecto como quedan excluidos? Pienso que de las pantalla se pueden sacar cosas interesantes y hacer muchas más, pero también creo que aspectos como lo social, psicomotriz, afectivo pueden verse afectados, ya que el juego es a través de una pantalla y no interactuando y compartiendo con los demás, con respecto a lo psicomotriz no se fomentaría el desarrollo de la motricidad fina y gruesa, el control del cuerpo, conseguir el equilibrio, etc. Entonces  por esto consideramos de gran riqueza también el juego al aire libre, poniendo el cuerpo, compartiendo con los demás, imaginando, recreando.

Concluyendo queremos resaltar el valor de fomentar el juego en los niños porque es fundamental para su desarrollo integral.

Autora: Lucía Verón 

domingo, 29 de octubre de 2017

Juegos sin fecha de vencimiento

Es fácil observar como juegos han sido jugados por cientos de generaciones y aún siguen en vigencia, a pesar de las adversidades que le ha presentado el siglo XXI.

La  escondida, la rayuela,  la mancha y el “piedra, papel o tijera” son sólo algunas de las tradiciones lúdicas que  el tiempo no se llevo y ni siquiera el avance tecnológico ha podido con ellos. Juegos que han marcado la infancia de muchos y unen varias generaciones.

¿Qué es el juego?


S
i en un primer momento tenemos en cuenta el concepto de juego podemos tomar el aporte de la pedagoga Viviana  Ovejero[1], quien expuso que los juegos son una forma de apropiarse del mundo, de las cosas y de las personas. Añadiendo que era sumamente necesario que los adultos generen espacios de juego en el niño, puesto que mejoran el aprendizaje, permiten el desarrollo físico y mental fundamental en los primeros años de vida. Tomando este aporte puedo añadir que personalmente creo que el juego es mucho más que lo planteado, es para mí el medio a través del cual canalizamos frustraciones y deseos, y nos autodefinimos en relación a los demás.

¿Juegos eternos?

    Existe una gran variedad de juegos, pero no todos tienen la peculiaridad de ser eternos como lo son la rayuela, el “piedra, papel o tijera”, la mancha y la escondida. Juegos que pueden aparecer, desaparecer y aggiornarse  según la época o estación del año, pero nunca pasan de moda. Siempre son realizados tanto por niñas como por niños, de todas las edades, y así fue desde que sus orígenes.
    Además, se realizan y son clásicos de la gran mayoría de los países del mundo, y en cada uno de ellos poseen una denominación distinta, aunque las reglas generales no varíen demasiado de una cultura a otra. Sin embargo, es posible encontrar distintas variaciones en el nombre incluso dentro del mismo país como por ejemplo, lo que se conoce como la macha en algunas provincias de Argentina, es llamada la toca en otras.

No solo el origen  no es un pre-requisito para jugarlo, tampoco lo es ni lo fue alguna vez , la edad. Ni siquiera el lugar puede ser considerado un obstáculo para llevarlos a cabo, puesto que al menos en lo que respecta a las escondidas, la mancha y el ”piedra , papel o tijera” no necesitan de un contexto determinado o de materiales indispensables. Solamente en el caso de la rayuela vamos a necesitar de un suelo liso, donde sea posible realizar el esquema correspondiente y algún material para hacerlo, ya sea tizas si es en el cemento o un objeto punzante si se lo realiza en la tierra. Como se puede observar, no hay forma de que las condiciones geográficas y ambientales sean razones lógicas para no realizarlos. Los dos elementos fundamentales para este tipo de juegos son: unos cuantos chicos y mucha energía.
    Aunque el tiempo pase ninguna de estas actividades lúdicas pierde adeptos o jugadores y todavía siguen siendo buenas opciones a la hora de querer enfrentar el aburrimiento, pasar el r ato o divertirse con amigos.
    Son juegos que han perdurado a lo largo de los años marcando fuertemente la infancia de muchos adultos, quienes se encargaron personalmente de transmitírselos y practicarlos junto a sus hijos, la gran significatividad que tienen es quizás lo que hace posible que siguen vigentes.
    Con el fin de encontrar las causas de la perdurabilidad de estos juegos, a lo largo de los últimos  años se han formulado muchas hipótesis acerca de las razones por las que los mismos sobreviven o como los niños los mantienen vivos. Por su parte, muchos docentes y especialistas creen que se deba al hecho de tratarse de entretenimientos vitales e indispensables que permiten el encuentro y la socialización.

¿Qué beneficios aportan?

    En ocasiones, se suele pensar que los juegos no son más que actividades de óseo, utilizadas para pasar el rato o que sólo se limita a las funciones de brindar la socialización y el encuentro, como anteriormente se mencionó. Sin embargo, si


apoyamos esta idea no vamos a estar en lo correcto, puesto que los juegos que poseen el rasgo distintivo de ser perdurables en el tiempo también entretienen y combinan el azar con las destrezas. Es el carácter reglado de los mismos el que permite que se  conviertan para los más pequeños, en fuentes de aprendizaje de reglas y normas éticas como, la aceptación de consignas.
    Algunos de estos juegos tradicionales colaboran con desarrollan entre otras cosas, de la movilidad fina, el cálculo a ojo e incluso reglas de Física además, de estimular la imaginación y la creatividad. Las escondidas, por ejemplo, despiertan la curiosidad, la exploración  y la búsqueda; ayuda a aprender los números y a ejercitar la paciencia. Genera a su vez, una avidez por conocer y por aprender, es decir,  un deseo fuerte e intenso por adquirir nuevos conocimientos y habilidades. Por último, la rayuela permite desarrollar la motricidad, el equilibrio, el lenguaje y la coordinación.
    Para finalizar, es necesario explicitar que la clave de estos cásicos juegos está en la gran enseñanza que contienen.

Autora: Diamela Sigot








MI CUERPO JUEGA

La importancia de los juegos motores



Normalmente solemos ver en plazas y parques hamacas, toboganes, sube y baja y entre otros juegos. Vemos la pintura de los mismos desgastada por la cantidad de niños que pasan sus tardes disfrutando de los juegos, así como también el potrero de la esquina rebalsa de niños jugando a la pelota. Pero nunca nos preguntamos qué importancia tienen estos juegos.
Como introducción al tema, voy a definir esta actividad tan común para nuestros ojos. El juego entonces es toda aquella actividad de recreación que es llevada a cabo por los seres humanos con la finalidad de divertirse y disfrutar. Además del disfrute también ayudan a incentivar el desarrollo de las habilidades mentales, en el caso de los juegos que requieren de ingenio. Pero también el ejercicio físico es otro de los aportes que presentan los juegos sobre todo en aquellos juegos que requieran la utilización del cuerpo, lo que ayuda al individuo a tener un mayor nivel de resistencia en cuanto a actividades físicas se refiere. Para que estos se den de una manera eficiente y ordenada es necesario que existan una serie de reglas, las cuales deben ser respetadas por los participantes para un correcto desenvolvimiento del juego.
Por lo tanto, podemos sacar como una de las ventajas del juego que es incentivador en el desarrollo de las dimensiones de los niños. Además, no tiene finalidades extrínsecas, sus motivaciones son intrínsecas y supone un aprendizaje de forma indirecta.
 Entre esta gran variedad de juegos, destaco el juego motor. Este busca el desarrollo de competencias, objetivos y contenidos relacionados con el desarrollo motor, socio-afectivo y cognitivo de los niños. No se trata de un juego estático, sino de un juego que pone en marcha los aspectos motrices por su componente motórico, de movimiento, y su finalidad debe ser siempre el goce, la alegría y la diversión. 
Los juegos motores pueden alcanzar los siguientes objetivos:
Conocimiento de sí mismo y autonomía personal: adquirir la coordinación y el control dinámico general del propio cuerpo, aplicar la coordinación visomanual necesaria para manejar y explorar los objetos del entorno, utilizar las propias posibilidades motrices, sensitivas y expresivas en las actividades lúdicas y manifestar una actitud tendente a superar las dificultades que se planteen pidiendo la ayuda necesaria.
Conocimiento del entorno: conocer y respetar las normas de comportamiento en el desarrollo del juego; conocer y participar en los juegos populares de su comunidad y de otras culturas; establecer relaciones entre la propia actuación y las consecuencias que de ella se derivan; orientarse y actuar autónomamente en los espacios y tiempos del juego; integrar social y afectivamente a demás niños.
Lenguaje, comunicación y representación: utilizar y asimilar las nociones espacio-temporales por medio del juego; utilizarlos para evocar situaciones, acciones, deseos y sentimientos tanto reales como imaginarios; descubrir e identificar los elementos básicos del lenguaje corporal; utilizar las técnicas y recursos básicos de las diferentes formas de expresión y representación corporal para aumentar sus posibilidades comunicativas; desarrollar el lenguaje oral y escrito; facilitan el desarrollo de conceptos, procedimientos y actitudes.
Podemos ver entonces, la importancia que tiene esta actividad en la infancia para su desarrollo, tan necesario para el resto de nuestra vida, puesto que el proceso de aprendizaje técnico-táctico a través de los juegos motores es el paso previo al desarrollo de los deportes, los cuales son fundamentales para nuestro bienestar físico y mental.

Sin embargo, es común que existan casos de niños, generalmente en ciudades grandes, que no pasan su tiempo en parques, sino que se divierten dentro de sus casas con las pantallas, ya sea por comodidad de los padres, falta de tiempo o predisposición, o demás complicaciones que hacen que este niño se aleje de estos juegos. Desde mi punto de vista, es fundamental que, a los niños sobre todo pero también va para adolescentes y adultos, se los estimule de forma constante con la actividad física, desarrollando sus destrezas y habilidades. Las ventajas de esta actividad son totalmente eficientes para nuestro bienestar. Es importante que los niños reciban la suficiente estimulación motora y que a lo largo de la vida se sostenga, ya que también a nosotros nos ayuda a despejarnos, a liberarnos de problemas y descargarnos, así como también a crear nuevos vínculos y relaciones. Nos ayuda a sentirnos bien.

Autora: Candela Baroni

LA IMPORTANCIA DEL JUEGO Y LA EXPRESION CORPORAL EN EL NIVEL INICIAL.

El juego infantil enriquece la imaginación y la creatividad, además de estimular la observación, la atención, la concentración y la memoria. La expresión corporal les aporta a los niños la posibilidad de expresar a través del movimiento estados de ánimos, sensaciones, ideas y emociones.

 


El juego es una actividad libre, espontanea y esencialmente placentera no impuesta o dirigida desde afuera, que el niño realiza con entusiasmo, por lo que es utilizado como estrategia pedagógica en los niveles iníciales. El juego en la vida infantil tiene principales funciones: Educativa: Estimula el desarrollo intelectual de un niño, permitiéndole hacer juicios sobre su conocimiento propio al solucionar problemas, de esta manera aprende a estar atento a una actividad durante un tiempo. Asimismo desarrolla su creatividad, imaginación e inteligencia ante la curiosidad por descubrirse a sí mismo  y a su entorno.  El sentimiento de realización y las lecciones que aprende, lo motivan a ejercitar después sus ideas en situaciones de la vida real; Física: El niño desarrolla habilidades motrices y aprende a controlar su cuerpo, el juego provoca un desahogo de energía física, a la vez que le enseña a coordinar sus movimientos e intenciones para lograr los resultados deseados en el juego;  Emocional: El juego resulta un escape aceptable y natural en el niño para expresar emociones que muchas veces con palabras no puede expresar. Permite a un niño desarrollar una actividad sin tener responsabilidades totales o limitantes en sus acciones, fomentando su personalidad e individualidad, ayudándolo a adquirir confianza y un sentido de independencia; Social: A través del juego el niño se va haciendo consciente de su entorno cultural y de un ambiente que había sido durante sus propios años ajeno a él. Funciona como un ensayo para experiencias venideras, ya que va entendiendo el funcionamiento de la sociedad y de las acciones de los seres humanos. De esta manera aprende a cooperar y compartir con otras personas, conociendo su ambiente. Al mismo tiempo aprende  las reglas del juego limpio, así como a ganar y a perder.
La especialista Ana Malajovich que estuvo recientemente en nuestra ciudad con el objetivo de  formar a maestras jardineras fue sometida  a interrogantes sobre el juego.
¿Qué se pone “en juego” cuándo los niños “juegan”? 
“Jugar es central para la constitución de la subjetividad de los niños. Cobra mucha importancia respetar ese derecho; y el jardín tiene un espacio muy importante que cubrir con relación al juego”, sostuvo Ana Malajovich, profesora en Jardín de Infantes y en Ciencias de la Educación por la Universidad de Buenos Aires, docente de Didáctica de Nivel Inicial en la UBA y autora de numerosas publicaciones. Además describió, que hay  tres tipos de juegos que son centrales: “Uno es el juego dramático, o sea, el que permite que los chicos recreen aspectos de la realidad pero transformada. Otro es el de construcciones, que supone la acción sobre los objetos para construir otra cosa. Y el tercer tipo es el juego con reglas, donde entran los tradicionales y los de mesa”. Cada clase de juego aporta aspectos esenciales para el crecimiento de los chicos. Para la profesora, el juego dramático es “fundamental” porque supone el desarrollo del pensamiento y del lenguaje. “Los chicos van construyendo su propio guión y van asumiendo distintos roles en función de sus deseos”.
En tanto, el de “construcciones” otorga la posibilidad de idear algo para poder jugar después. Supone un ponerse de acuerdo con otros, conversar, poder discutir cuando hay opiniones distintas y llegar a un acuerdo.
El juego de reglas, en tanto, implica el conocimiento de ciertos requerimientos. “Conocer por ejemplo, la serie numérica para las cartas y los dados o poder establecer diferencias entre elementos para armar rompecabezas. O los juegos de grupo que requieren esperar el turno y urdir determinadas estrategias para poder ganarle al otro”, remarcó Malajovich, para quien los tres tipos de juegos deberían estar incluidos en el jardín de infantes, ya que favorecen el desarrollo de habilidades intelectuales, sociales y físicas.
 La expresión corporal se propone desarrollar capacidades estéticas y habilidades perceptivas con sensibilidad y creatividad. Se trata de vincular a los niños/as a través del lenguaje corporal para que descubran el gusto y el placer por el movimiento expresivo. Lo que se transmite por medio del movimiento necesita de la persona misma, y este acto se encuentra entonces en el cuerpo y espíritu de quien lo realiza. A su vez, la conexión de quien baila con sus imágenes y sensaciones produce un texto particular, que cobra sentido en un contexto comunicacional. En esta disciplina el producto “lo que se baila “cobra existencia durante su ejecución.  
La expresión corporal entendida de esta forma en el ámbito educativo no buscara formar bailares, sino personas que bailen con sus propias danzas, con placer y disfrute por esa producción. A la vez ofrece un contexto de aprendizaje  donde los alumnos pueden imaginar y producir los movimientos que les pertenezcan, que sean únicos, auténticos e irrepetibles. 
La acción educativa, durante todas las etapas del Nivel Inicial, favorecerá que el niño conozca, descubra su cuerpo, juegue con sus movimientos, dé cuentas de sus sentimientos y emociones, y pueda construir una imagen positiva de sí mismo, una aceptación de su propio cuerpo y el de los otros y que logre conectarse con sus estados de ánimo, sensaciones y aprenda a comunicarse expresivamente.
El docente debe realizar propuestas que relacionen las experiencias previas de los niños con las ideas nuevas, orientando las actividades hacia formas innovadoras y participativas, ayudando cuando hay dificultad, apoyando los logros, respetando la producción individual y grupal. Se deberá respetar el momento evolutivo y emocional, aceptando las respuestas de los niños como autenticas y validas con actitud abierta y receptiva.
Se le interrogo a la Especialista en expresión corporal y Psicología Social Perla Jarintonsky
 ¿Cuál es la importancia de la expresión corporal a edades tempranas? 
A través de la expresión corporal se busca transmitir al niño distintas formas de manifestar ideas y emociones con movimientos del cuerpo. “No es para formar bailarines, sino para otorgarles a los chicos la posibilidad de conectarse con su cuerpo, de poder ‘decir algo' con él, de darles el material expresivo para poder exteriorizar en el movimiento una sensación interna”, definió Perla Jaritonsky, especialista en expresión corporal y psicóloga social.
La experta sostuvo que “se trata de uno de los primeros lenguajes de comunicación con el mundo externo y por eso es fundamental incluirlo en el jardín de infantes. El niño se mueve para demostrar motrizmente lo que puede hacer, según las edades”, aseguró.
A través de la expresión corporal, se trabajan las emociones. “No es moverse por moverse sino que el propósito fundamental es sondear en la emoción, la creatividad, el vínculo con uno y con los demás”, dijo.
Según consideró Jaritonsky, en general hay poca formación docente sobre este lenguaje y hasta “resistencia” por parte de algunas maestras a incluir la expresión corporal en sus salitas. “Sucede que ellas también deben moverse y esto dependerá de la mochila que cada una cargue. Puede ser que haya docentes que tengan más habilidades, otras menos, pero el rol requiere transmitir la expresión corporal a los niños”.
“Los chicos tienen que salir del nivel inicial habiéndose conectado con su cuerpo, con las sensaciones y la emoción. La expresión corporal le permite al niño la posibilidad de “bailar sus propias danzas”, sin necesidad de ser un artista, sino como una persona habilitada para poder expresarse corporalmente”, subrayó.

Podemos concluir transmitiendo que el objetivo del juego como así el de la expresión corporal es generar igualdad de posibilidades de acceso a los conocimientos que contribuyan a la integración social plena de los niños y niñas y al sostén de valores que favorecen el bien común, la convivencia social, el trabajo compartido y el respeto por las diferencias. 

Autora: Carla Orellana Luque

El tiempo libre del niño

La actividad extraescolar del niño : ¿interés de los padres o de los niños?

Alvarez, Ma. Candelaria.


“¿Por qué el juego es tan importante? Por dos razones. Una, porque si un niño no juega no crece, no se desarrolla, no aprende. […]En segundo lugar, el juego es una forma de presencia de alto nivel porque los niños, al jugar, ejercitan la etapa más importante de su desarrollo. Cuando a Freud le preguntaron cuál fue el año más importante de su vida, él respondió: «Sin duda, el primero». Así es también para nosotros. La principal actividad con la que creamos los cimientos sobre los que luego construiremos nuestra vida es el juego […]” (Tonucci, 2012)[1]
Como inicio abordamos el concepto de juego. Según autores como Piaget definen al juego como una parte de la inteligencia del niño, dado que representa la asimilación funcional o reproductiva de la realidad según la etapa evolutiva que se presenta en el individuo.
Para comenzar vale aclarar que los juguetes son la herramienta para el juego, pero no siempre se necesita la presencia de este,  sino que con el cuerpo ya basta para llevar a cabo el desarrollo de la creatividad, de su imaginación, su inteligencia, su psicomotricidad y su sentido de pertenencia a una sociedad, entre otras muchas cosas. Es por esto que se puede decir que mediante el juego los niños aprenden a vivir y a entender la sociedad en la que viven, haciéndose participe en ella.
Hoy en día se puede observar que la actividad extraescolar ya no es realizada por iniciativa del niño, sino que se vuelve una orden obligatoria. Además ya no son actividades lúdicas, divertidas, que despejan al niño de libros, de actividad teóricas, sino que se basan más en asistir a academias de idiomas, informáticas, refuerzos escolares, es decir, que en muchos casos ya no se hacen presente juegos como fútbol, baloncesto, básquet, hockey, vóley, baile, etcétera; que son actividades que favorecen en lo motriz, en aprendizaje de reglas, de interacción y demás.
Para comenzar, los padres deben saber en primer lugar porqué apuntan a que su hijo asista a una actividad extraescolar o si solo es para ocupar el tiempo luego que salga de la escuela, por consiguiente, si el pequeño está preparado/a y brinda interés a realizarla. Muchas veces se piensa, mayoritariamente los padres, que estas actividades sirven para que su hijo establezca nuevas relaciones, es decir se sociabilice con el exterior. Sin embargo muchos psicólogos afirman que no debe ser una actividad obligatoria para el niño, dado que también es beneficiario pasar tiempo en familia y acrecentar los vínculos entre padres, hermanos o pares, y no por esto se puede decir que el niño está perdiendo oportunidades para su futuro o perdiendo el tiempo. Por ende, es fundamental tener en cuenta que el niño tiene la libertad de elección sobre sus tiempos libres, lo cual hará que la actividad resulte positiva o negativa.


Se sabe que los principales encargados de observar la reacción del pequeño ante el comienzo de determinada activad, son los padres, ya que son los que lo conocen suficientemente y conviven con él día a día. Esta actividad resulta positiva siempre y cuando el niño este de acuerdo con lo que realiza, y además porque le favorece a su desarrollo motor, intelectual, y al aprendizaje de nuevos conocimientos, reglas, de cómo interactuar con un otro. De lo contrario, se la puede considerar negativa cuando el niño no disfruta o no se divierte con la actividad y termina resultando un peso, un estrés o sobrecarga.

“Un niño de cinco años juega con su barco pirata y de pronto dice: “Es la felicidad”. El padre que está allí cerca se sorprende, le pregunta: “¿Y para vos qué es la felicidad?”. “Y... felicidad es cuando juego”, contesta el chico.
[…] Lo que se juega allí con el barco pirata es la felicidad de volver una y otra vez, con los mismos personajes, a repetir las escenas.” (Alicia Hartmann)[2]. Aquí es como se observa el lugar que ocupa el juego en la vida de un niño y lo que provoca, que es completamente una complacencia.
 No está de más decir que los niños de este periodo de la infancia no deben tener una agenda agobiada de cosas, dado que necesitan jugar con amigos, recrear, conocer, disfrutar la naturaleza, y obviamente tiempo para pasar en familia como se dijo anteriormente.
El hecho de que los padres demanden la realización de determinadas actividades a los niños, le quitan horas de este “rato libre” el cual el niño necesita en su desarrollo. Investigaciones realizadas por una juguetería llamada “Famosa” dieron a conocer que los niños van perdiendo cada día más esta libertad de juego.  En relación a esto es oportuno compartir lo que la Asamblea General de las Naciones Unidas dijo en 1959: “Jugar es un derecho de la infancia y los adultos hemos de velar por su cumplimiento en todos y cada uno de los niños y niñas.”
Por ende como primordial se puede decir que el juego es un elemento básico en la vida de un niño, y colabora con el aprendizaje y desarrollo cognitivo (intelectual) y afectivo (emocional) puesto que es aprender a conocer la vida jugando. Además el juego sirve como un medio por el cual el niño expresa aquellos miedos, inquietudes, emociones, deseos que muchas veces en palabras no pueden contar.
Como conclusión afirmamos que el juego lleva a cabo las tres funciones básicas: la asimilación, la comprensión y adaptación de la realidad externa.
En definitiva, el juego es una herramienta para entender el mundo.
Como reflexión final podemos seleccionar las siguientes palabras de Francesco Tonucci: “Jugar para un niño es la posibilidad de recortar un trocito de mundo y manipularlo, sólo o acompañado de amigos, sabiendo que donde no pueda llegar lo puede inventar.
BIBLIOGRAFIA:




[1] https://www.lavozdegalicia.es/noticia/educacion/2015/04/07/deberes-equivocacion-pedagogica-abuso/00031428264968120321927.htm
[2]http://www.areapsicopedagogica.com.ar/plat2/index.php/orientacion-a-docentes-area-ninos/juegos/857-la-felicidad-es-cuando-juego

El juego y las nuevas tecnologías


¿Qué papel ocupa la tecnología en la actualidad? ¿Reemplaza a los juegos tradicionales? ¿ De qué forma? por Micaela Gomez

Los niños de hoy prefieren pasar la mayor parte del tiempo tras una pantalla y no jugando e interaccionando físicamente con los demás.

En la actualidad desde los primeros días de vida los niños están inmersos en la tecnología, a ellos les parece mucho más atractivo e interesante estar jugando frente a una pantalla durante horas que poder compartir tiempo con niños de su edad
ya sea andando en bicicleta, jugando a las escondidas o simplemente corriendo carreras como se solía hacer antes.
Durante la niñez es muy importante la experimentación, el conocer el mundo y todo lo que con él trae la naturaleza.
Con el paso del tiempo las tecnologías han ido avanzando y la sociedad junto con ella, adaptandose y modificando lo que resultaba ser su modo de vida. Los juegos tradicionales ya perdieron importancia en la niñez y poco a poco se van olvidando.
Jugar para un niño es un espacio para la autenticidad, la espontaneidad, la imaginación creativa y la fantasía con sus propias reglas, estos juegos actualmente familiarizados ya vienen totalmente definidos en cuanto al diseño, a la forma de jugar y en cómo deberían hacer para lograr el objetivo que les plantea, todo esto no les permite desarrollar nada de lo mencionado anteriormente y mucho menos si son utilizados en exceso como en muchos casos suele pasar.


Es esencial tener en cuenta lo vital que es en el desarrollo otro tipo de habilidades mucho más complejas que manejar el joystick de la playstation, dentro de estas habilidades están claramente el compañerismo, la empatía con el otro, la relación con el ambiente, destrezas y habilidades físicas que muy pocas veces es logrado por estos juegos tecnológicos.
Aprendemos a respetar al otro, a tener valores, a salir del egocentrismo inicial, a compartir, a ayudar, a ir generando vínculos afectivos pero sobre todo a formarnos como personas en interacción con los que nos rodean, esto va a contribuir positivamente para el aprendizaje personal, escolar, social y para la vida cotidiana.
Es imprescindible fomentar una necesidad por conocer, por descubrir, por experimentar, más allá de una pantalla y que salgan de lo que llamamos su “zona de confort”.
Los juegos tecnológicos limitan estos comportamientos sociales y los envuelven cada vez más en el placer individual y solitario. Se vuelven mucho más competitivos con ellos mismos y con los demás. Estos juegos no requieren una determinada capacidad de abstracción o desarrollo cognitivo como los juegos tradicionales que sin saberlo estimulaban en gran medida a los niños.

Con esto no quiero decir que las tecnologías dificulten el desarrollo de los niños, ni mucho menos pero si hay que tener en cuenta que es una realidad diferente a la que no tenemos que eximir a los niños ya que esta ha invadido nuestras vidas, depende de nosotros que su uso sea aprovechado correctamente y con esto me refiero a un uso controlado y supervisado por un mayor responsable. De esta manera podemos sacar provecho de estas y lograr que los niños sean capaces de desarrollarse a ritmos agigantados sin dejar de lado el juego tradicional y todo lo que conlleva consigo.
En mi opinión cualquier cosa indebidamente en exceso es mala.
Es preciso que los niños no dependan de estos aparatos para divertirse o necesariamente sentirse seguros con ellos mismos, es crucial que sepan que hay un mundo para disfrutar mediante actividades recreativas, placenteras y basadas en la imaginación e interpretación que el niño le adjudica a la situación u objeto que encuentra a su disposición.

“JAQUE MATE”

EL AJEDREZ, ¿ES UN JUEGO QUE DESARROLLA HABILIDADES COGNITIVAS?

El juego es una acción u ocupación libre, que se desarrolla dentro de unos límites temporales y espaciales determinados, según reglas absolutamente obligatorias, aunque libremente aceptada, acción que tiene su fin en sí misma y va acompañada de un sentimiento de tensión y alegría y de la conciencia de “ser otro modo” que la vida corriente.   
                                                                                               Johan Huizinga (1872-1945)

El juego, le aporta al niño placer y momentos de distracción, es una actividad que estimula y exige diferentes componentes del desarrollo infantil.
Mediante éste el niño puede practicar la experiencia de medir sus propias posibilidades en varios ámbitos de la vida.
Desarrolla habilidades cognitivas, para que comience a comprender su entorno y desarrolle su pensamiento.
El juego con los iguales y con los adultos es un potente instrumento para el desarrollo
social de todo niño.


El ajedrez es un claro ejemplo de los juegos que estimula, favorece el desarrollo y ejercicio de habilidades cognitivas, destacando la formación del pensamiento científico porque quienes realizan este juego están constantemente a prueba de hipótesis, las cuales se deben verificar o desechar.
Favorece el desarrollo social, la aceptación de pautas y reglas, esto nos indica que es un “juego de reglas”, denominado así por Piaget, por lo tanto, se comienza a jugar entre los 6-12 años.

 Ventajas para el cerebro:


·         Eleva tu conciencia: jugar al ajedrez, te eleva el coeficiente intelectual, mejora la capacidad de resolver problemáticas, habilidades lectoras, ejercita la memorización, creatividad y originalidad.
·         Aspecto de la personalidad: aumenta la capacidad organizativa y el equilibrio entre lo racional y lo emocional.
·         Aceptación de reglas: el ajedrez requiere el seguimiento de reglas, si existe algún incumplimiento no es aceptable y es penalizado y el niño no puede echarle a nadie la culpa de sus errores, son sus propias capacidades y acciones las que determinan su desempeño.
·         Ejercita ambos hemisferios cerebrales: los jugadores expertos como los novatos utilizan por igual los dos hemisferios del cerebro al jugar una partida, pero se están realizando estudios que dan el indico que el hemisferio izquierdo predomina.
·         Ayuda a prevenir el Alzheimer: el cerebro es un músculo y como tal debe ser ejercitado, una manera de realizar esto, es jugando al ajedrez. Investigaciones realizadas aseguran que las personas mayores de 75 años que durante su vida habían jugado al ajedrez están mucho más preparados para luchar contra el Alzheimer, la demencia y otras enfermedades de deterioro.
·         Hace crecer las dendritas: las dendritas son estructuras de las neuronas que están implicadas en la recepción de estímulos; la práctica del ajedrez ayuda a que estas conexiones entre neuronas crezcan.
·         Enseña a planificar y hacer previsiones: este juego de estrategia desarrolla la corteza prefrontal, que es el área responsable de planificar y anticiparse a los acontecimientos, del autocontrol y del buen juicio; por lo que está implicada en la toma de decisiones de cualquier área de la vida.
Desde mi punto de vista, este juego desarrolla habilidades que son aplicadas en la vida cotidiana, como, por ejemplo, la toma de decisiones y la planificación de tareas. 

El ajedrez, ¿una materia más?
El ajedrez se presenta como un juego que puede convertirse en un instrumento pedagógico no convencional que apoyaría la labor docente, enriqueciendo al niño con nuevos mecanismos de pensamiento que serán la base para arribar a la etapa operatoria formal.
Desarrolla la idea de cooperación (entre piezas), armonía y ponderación de posibilidades, valores absolutos y relativos, creatividad, estimula el desarrollo mental, aumenta su capacidad de cálculo, desarrolla la imaginación, contribuye a fijar la atención, desarrolla la capacidad de abstracción, ejercita cualidades para superar problemas grupales, la paciencia y por último le enseña al niño lo que es la responsabilidad.
Respecto a las funciones ejecutivas que pone en práctica el ajedrez, podemos decir que existen agrupaciones de funciones ejecutivas, como, por ejemplo:
·         La organización, el establecimiento de un orden de prioridades y el emprendimiento.
·         La capacidad de enfoque, y de poner y cambiar la atención a las tareas.
·         La regulación del estado de alerta, el sostenimiento de esfuerzo y la rapidez de procesamiento
·         El manejo de la frustración y la modulación de las emociones.
·         La utilización de la memoria de trabajo y acceso a los recuerdos
·         La acción de auto-monitoreo y auto-regulación.
El ajedrez escolar requiere que las clases sean dictadas por profesores o monitores de ajedrez que presenten una amplia formación pedagógica debido a que en el ajedrez escolar el objetivo no es sacar grandes maestros sino incorporarlo como herramienta educativa colaborando así con un futuro mejor.

Importancia del ajedrez escolar: cuando se enseña ajedrez en las escuelas se debe poner énfasis en los que tienen dificultades, porque estas son las mismas que demuestran en el estudio. Al tratar de resolverlas jugando se apunta con eficacia a superarlas en las materias curriculares.
La frase "no inteligencia suficiente" inhibe para jugar al ajedrez. La inteligencia es una capacidad que se ejercita con el juego, pero también la memoria, pero estos factores no son suficientes, además se necesita de constancia y capacidad atencional.
Juego de clubes: existen personas que enseñan a jugar ajedrez, realizan torneos y demuestran que el ajedrez no es solamente un juego de adultos, “TODOS PODEMOS JUGAR”, pero a la hora de enseñar no se tiene en cuenta los factores que desarrolla el ajedrez escolar.

Autora: Aylen Romero