lunes, 30 de octubre de 2017

¿LOS NIÑOS DE HOY, JUEGAN A LOS MISMOS JUEGOS QUE SUS ABUELOS?

E
l juego es una actividad que acompaña la experiencia cotidiana de los niños, constituye su lenguaje, su derecho, es una forma de expresión cultural y social, está ligado tanto al placer, como a la libertad, la creatividad y al deseo de aprender.
Jugar posibilita fortalecer la confianza en sí mismo, el vínculo con los demás y las actitudes solidarias. Estimula el desarrollo de la creatividad, la imaginación y el lenguaje. Fortalece el desarrollo sensorio motriz. Permite expresar necesidades, sentimientos, emociones e intereses para poder trabajar y aprender.
Desde la antigüedad se han buscado formas de entretenimiento y competencia usando elementos que se tenían a mano, como por ejemplo;  piedras, maderas, huesos, tableros dibujados en la tierra y también las cosas que la misma naturaleza les ofrecía.

Desde los primeros habitantes hasta la actualidad, niños, jóvenes y adultos se han expresado a través del juego.
Años antes, los juegos se dividían para niños y para niñas.
Mientras que los niños jugaban a las escondidas, bolitas o policías y ladrones; las niñas jugaban a la casita, con las muñecas o la cocinita.
Luego, poco a poco las niñas empezaron a intervenir en el juego de los niños, aunque estos aún tenían cierta dificultad en participar en los juegos de las niñas, por diversas críticas.

Los tiempos fueron cambiando y, aquellos juegos tradicionales y divertidos para muchos de los niños han quedado atrás. 


Entrevista a una pareja de abuelos:
-¿A que jugaban cuando eran chicos?

Nosotros nos hacíamos los juguetes mismos, con las latas de las cajitas de dulce de batata que venían de madera; con eso hacíamos los carritos, camioncitos, tractores. Cortábamos las rueditas de madera.
Cuando tenía ocho años, tuve mi primer autito de juguete, que me lo habían regalado porque había venido junto con un juego de dormitorio nuevo que mis papás se habían comprado.
Después jugábamos con las pelotas de trapo y más tarde con las de goma.
También jugábamos con la gomera y junto teníamos una bolsita con las piedras para cazar pajaritos.
Yo, de mi parte jugaba a las muñecas y a la casita. También jugábamos al tejo, la soga. Cuando íbamos a la escuela jugábamos a la mancha, al huevo podrido, a la banderita.

-¿De qué material eran las muñecas?

De plástico, todas iguales con trenzas.

-¿Cómo era el juego de la banderita?

De un lado se ponían 5 o 6 chicos y del otro lado igual. Uno tenía la banderita, venia el otro corriendo, se la robaba y salía corriendo de nuevo; y si lo atrapaban perdía.

Las formas de jugar han cambiado y se está transformando la educación de los niños con la innovación de juguetes electrónicos.
En la actualidad, la tecnología ha terminado con la mayoría de los juegos infantiles tradicionales que les permitían a los niños compartir un poco más, no sólo con los hermanos y amigos, sino también con los padres, abuelos, entre otros.
Los niños a edades más tempranas están demandando juguetes tecnológicos.
En estos tiempos es tan común ver a un niño con su Tablet, sentado frente a una computadora o jugando a los videojuegos por horas, creando un mundo centrado en él y en el aparato.
Al igual que bebés jugando con el celular de sus padres.
Haciendo hincapié en los juegos tradicionales que nuestros abuelos jugaban y los juegos de la actualidad, (mayoritariamente tecnológicos), se pueden establecer varias diferencias.                                                                                                                            
  
La principal, entre ambas clases de juegos es el tipo de actividad que requieren de la persona, de manera que, con cada tipo de juguete se estimula y favorece aprendizajes diferentes.
Los videojuegos, computadoras infantiles, televisión, etc., en sí, no hay niño que no los conozca y la mayoría los utiliza en su momento de ocio, y hasta los llegan a convertir en sus juguetes favoritos.
Jugar de esa forma no implica desechar lo tradicional como las muñecas, la casita; porque cada actividad complementa a la otra y aporta diversos beneficios. Los mismos pedagogos aseguran que la era virtual ayuda al desarrollo de la parte motora fina, es decir, los dedos, la vista y el cerebro, pero deja de lado la socialización, lo que hace a la persona que los juega más individualista y pasiva. Con esto estamos expresando que los juegos de la actualidad sí logran aportan cosas positivas a los niños.
Datos de las Cámara Argentina de la Industria del Juguete dicen que la edad de jugar con objetos lúdicos se ha acortado; si antes las niñas se entretenían con muñecas hasta los 11 años, hoy a los siete ya quieren una computadora y/o celular.
Y los juegos también han cambiado: la Fundación Alimentum, en su II Sondeo de Opinión sobre Hábitos de Estilos de Vida Saludables, en España, arrojó que el 97% de los padres considera muy importante que sus hijos realicen diariamente ejercicio físico, pero cuatro de cada diez reconocen que sus niños no lo llevan a la práctica.


En el mismo sentido, la mayoría considera que los juegos de su infancia eran más saludables que las formas de entretenimiento de los niños de hoy.
Las diferencias entre las generaciones actuales y las antiguas son evidentes para cualquiera que se haya criado desde los años 80 hacia atrás.
Salir a jugar a la calle y no volver hasta que oscurecía, era parte de aquello. La infancia del pasado parece haber sido más sociable y con una vida familiar más importante y prioritaria que en la realidad de hoy, donde existen las redes sociales y la posibilidad de encontrar cualquier información sin salir de casa, tan solo navegando en Internet.

“La vida de barrio permitió crecer de manera más libre y autónoma, en comparación a los niños de hoy. La confianza en su entorno también permitía sentir que el mundo era más seguro”, asegura Paulina Sarmiento, psicóloga clínica, Magíster en Salud Mental Infantil e Intervención Temprana, supervisora clínica de los centros de Atención Psicológica de Universidad de Las Américas y docente de la misma casa de estudios.

 Por otro lado agrega: “A favor de la infancia de hoy, debemos rescatar la capacidad cognitiva que han desarrollado los niños: su mirada es más evolucionada que la de los chicos de antes, ven resoluciones simples a problemas que para los adultos parecen complejos”.

 
 Con lo relatado anteriormente, queremos llegar a una conclusión para así afirmar que ambos juegos, tanto los de antes como los de ahora, aportan cosas positivas   a los niños.
A pesar de que los juegos que nuestros abuelos jugaban hoy en día ya no son tan practicados, ya sea por el avance de la tecnología, como también por la enorme inseguridad que hay en la actualidad,  (hacemos referencia a la inseguridad, ya que la gran mayoría de los juegos de antes, se llevaban a cabo fuera de la casa, en la calle, vereda, patio, etc.) existen todavía ciertos juegos de la antigüedad que se siguen practicando en las escuelas de la actualidad.

Autora: Sofía Invilkenried







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