miércoles, 8 de noviembre de 2017

¿CUÁL ES LA IMPORTANCIA DEL JUEGO Y LOS JUGUETES EN EL DESARROLLO INFANTIL?

Los juguetes siempre han jugado un papel muy importante en la vida de los niños. Con frecuencia reflejan la cultura del momento e indican los cambios culturales y las tendencias de la sociedad.
A pesar de que los juguetes de hoy día parecen ser tan diferentes a los de antes, el fin propósito de los juguetes siempre ha sido el mismo: llevar diversión y alegría para poder  crear oportunidades e incrementar el aprendizaje y el desarrollo de los niños.
Los juguetes que fomentan la creatividad y la imaginación en los niños, por lo general, son los que se utilizan una y otra vez. Un buen juguete puede y debe hacer desarrollar la imaginación y el entusiasmo del niño, y enriquecer la experiencia del juego, favoreciendo la interacción.
El juguete, además, va creciendo con los niños, y lo hace de forma distinta para cada uno de ellos. 
El juego infantil, con sus tradiciones y sus reglas, constituye un auténtico espejo social. Está enraizado en lo más profundo de los pueblos, cuya identidad cultural se lee a través de los juegos y los juguetes creados por ellos: las prácticas y los objetos lúdicos son infinitamente variados y están marcados profundamente por las características étnicas y sociales específicas.
A través de los juegos y de su historia se lee no sólo el presente de las sociedades, sino el pasado mismo de los pueblos.
El juego va a favorecer su desarrollo psicosocial y físico. A través del juego y los juguetes el niño consigue estimular el desarrollo motor, puesto que va hacer que el niño se  mueva, corra, salte, camine…etc. También va a permitir desarrollar su inteligencia, porque el juego lo empuja a explorar el mundo que le rodea y a realizar acciones con los objetos disponibles hasta conocerlos mejor.
Los juguetes y el juego estimulan el desarrollo emocional, los niños por medio del juego expresan sus sentimientos y a menudo aclaran conflictos emocionales. A su vez, favorece el desarrollo social porque a través de  éste el niño aprende a: jugar con otros niños, respetando reglas,  compartiendo y conviviendo.

Los juguetes y el juego permiten al niño:
·                     Desarrollar los músculos de su cuerpo moviéndose.
·                     Promover la imaginación y la creatividad.
·                     Practicar jugando, divertirse y expresar sus sentimientos.
·                     Investigar el mundo que le rodea, aprender cosas de la naturaleza y de los objetos fabricados por el hombre.
·                     Aprender de los adultos y niños.


Hay diferentes clases de juguetes y juegos:
·                     Juegos en solitario.
·                     Juegos de hablar.
·                     Juegos para estimular la  imaginación.
·                     Juegos con materiales.
·                     Juegos para grupos.
·                     Juegos de reglas.

                                             

En estos juegos el niño disfruta de la atencion que le presta el adulto, y los adultos se sienten satisfechos viendo como el niño se divierte, les sonrie, esta feliz. Se establece,un lazo afectivo entre ambos.
No olvidemos que jugar es una experiencia emocional y social, que produce alegria y pasion, y en la que padres,cuidadores y educadores del niño facilitan y estimulan las situaciones de juego que forman parde de su desarrollo.
Los padres pueden ayudar a sus hijos a aprender a través de  juegos, nombrando los objetos con los que están jugando, mostrándoles las características y para qué sirven las cosas que van manipulando, respondiendo sus preguntas, incitándoles a inventar nuevos juegos y dejándoles explorar e imaginar.
Cualquier cosa puede llegar a convertirse en un juguete para un niño: objetos de la casa, elementos de la naturaleza como: ramas, agua, hojas,  arena, piedras… Un juguete no es mejor cuanto más costoso sea.
El niño, al jugar con juguetes y otras personas, desarrolla su mente y su creatividad. Busca los objetos necesarios para su juego. El niño al jugar tiene que encontrar soluciones a los problemas que surjan por sí mismo. De este modo, se desarrolla en él una actitud de confianza y el reto de afrontar y enfrentarse a situaciones nuevas.
El juego y los juguetes ayudan a desarrollar la curiosidad del niño y le enseña a inventar.
Cuando el niño juega con otros niños aprende a ser asertivo, a comprender a los demás. También, descubre el valor de la amistad y de la lealtad. Cuando deja  sus juguetes o juega con otros niños, empieza a manifestar su capacidad para  compartir. A su vez,  aprende también que hay que respetar las reglas.
Mediante el juego y los juguetes el niño aprende su cultura, valores y  tradiciones. Favorecer los juegos permite que el niño  entienda,  valore y mantenga  la cultura a la que pertenece
El juego ha estado presente desde siempre como la herramienta a través de la cual el ser humano aprehende el mundo.
Aparte del placer de la diversión y el entretenimiento, el juego es fundamental para el desarrollo de los niños y su relación con las personas y el mundo que los rodea, ayudando a conformar su personalidad, su modo de aprendizaje y su curiosidad a lo largo de la vida.
El juego infantil se caracteriza por ser una actividad divertida pero sería a la vez. El niño/a, cuando juega se divierte, pero por otro lado el niño se toma el juego muy en serio porque, para él, es una forma de afirmar su personalidad y mejorar su autoestima. Es además una experiencia de libertad y de ficción, que a veces, implica un esfuerzo por parte del niño/a.

 

 

CONCLUSIÓN:

El juego, además de aportar al niño placer y momentos de distracción, es una actividad que estimula y exige diferentes componentes del desarrollo infantil. Es el escenario en el cual los niños pueden practicar la experiencia de medir sus propias posibilidades en muchos ámbitos de la vida.
En conclusión el juego y el juguete son importantes en todo para el óptimo desarrollo del niño/a. Jugar es la actividad principal de la infancia. Una necesidad que nos empuja, nos transforma, nos hace crecer.
Los niños han sentido y sienten que el juego es placer. El juego y los juguetes de los niños es para ellos alegría, diversión, pasarlo bien. A veces, vemos a los niños aburridos o desilusionados entre una montaña de juguetes y pensamos, ¿cómo es posible? Para que el juego exista debe incentivarse el deseo, pero no el deseo de "poseer", sino el deseo de obtener, conseguir, superar e imaginar.
Esperar aquello que deseas, motiva las ganas de jugar y disfrutar como también las ganas de poder compartir el juego con otros. Dos o tres niños e incluso sin juguetes, encuentran la manera de jugar.

Autora: Maira García

BIBLIOGRAFÍA:

Juego y cultura

¿Por qué los niños ya no juegan en las veredas, plazas o parques?

Analizar por qué los niños tienen limitadas sus posibilidades de jugar y desarrollarse en los espacios públicos implica remitirse al contexto actual. La inseguridad de los últimos años llevó a que el miedo se apoderara de los padres.
Estos, a su vez, deben trabajar cada vez más horas para llevar lo necesario a sus hogares y, en consecuencia, comparten menos tiempo con sus hijos. Pero además, los especialistas coinciden en un fenómeno más: la televisión y las nuevas tecnologías ganaron terreno a prácticas infantiles tradicionales.

La plaza, el parque, la vereda y el barrio se plantean como espacios clave en el desarrollo infantil. Es en estos lugares donde los pequeños y pequeñas aprenden a andar en bici, se animan a trepar un árbol, arman improvisadas carreras, se deslizan sin demasiados rodeos por un tobogán y juegan a la pelota, a la mancha o a las escondidas.  En ellos se ponen en juego "modos de hacer, de actuar, de entender la cultura, las creencias y las posibilidades de transformación”.
Sin embargo, mirar la televisión y usar la computadora y las consolas de juego es lo que hacen 9 de cada 10 chicos en su tiempo libre. Entre preadolescentes y adolescentes es aún peor: el 84% de los que tienen entre 10 y 13 años ocupa sus horas libres en hacer la tarea. Son pocos los que practican deportes fuera del colegio, y menos los que participan de actividades culturales. Este diagnóstico, que los especialistas ven con preocupación, surge de distintos estudios y sondeos realizados por Unicef, el Observatorio de la Deuda Social de la Infancia (de la Universidad Católica Argentina) y la Sociedad Argentina de Pediatría.
En muchos casos, los adultos son hoy los responsables de iniciar a los chicos, desde edades muy tempranas, en los rituales del consumo; al reemplazar, por ejemplo, la plaza por el shopping como paseo de fin de semana; al ofrecer juguetes, golosinas o cualquier otro bien de mercado como "recompensa" o moneda de cambio o al "ponerlos" frente al televisor antes de que sepan hablar, caminar o sentarse.
Y así es como la publicidad ayuda a guionar la vida, pues pone el objeto frente al sujeto, le dice para qué sirve y deja el espacio para que juegue a lo que ya está instalado no a otra cosa. Lo que hacen los medios, con esta alianza con el mercado, es darle sentido, vende el sentido.

Se recomienda que los padres dediquen una hora diaria para jugar activamente, de preferencia al aire libre con todos los niños. Los niños necesitan muy poca estructura o motivación puesto que son naturalmente activos. Únicamente necesitan el tiempo, el permiso y el espacio adecuado.
El hecho de salir afuera es una invitación indiscutible para jugar con otros niños. Esto, sin dudas, los ayuda a desarrollar habilidades sociales como la empatía, la negociación y otros aspectos como la aceptación de reglas, el intercambio de roles, etc. Cuando la “interacción” se reduce a una computadora, el niño queda reducido a un receptor que sólo da respuestas automáticas.
El juego al aire libre exige del cuerpo, por lo que los niños aprenden a tener un mayor control del mismo, al mismo tiempo que se ejercitan y ponen a funcionar músculos y huesos que, estando sentados frente a un televisor, no intervienen. La motricidad, elasticidad, el equilibrio, entre otras habilidades, se desarrollan poniéndose en movimiento.

Otro de los beneficios es el fortalecimiento del sistema inmunitario: los niños, al entrar en contacto con diferentes estímulos, se vuelven más inmunes y aprenden a convivir con diferentes situaciones y factores, sin resultar dañados. El cuerpo es sabio y se va acostumbrando a las características del entorno, siempre y cuando lo demos a conocer.
Aunque muchos padres creen que la tecnología los hará estar más tranquilos, la realidad es que los niños tienen una enorme cantidad de energía que gastar. Y jugar y hacer deporte al aire libre es una de las mejores maneras.

Conclusión
Es necesario recuperar el lugar del niño en lo público, ya que contribuyen a formar a personas más tolerables con el otro. Allí es donde se aprende a aceptar otras condiciones sociales y las personas se internalizan como parte de un sistema de valores.


 Autora: Yamila Cian

BIBLIOGRAFIA

Pueblos originarios: valor de la actividad creadora y el juego en un entorno natural.

Por Dalma E. Aguirre López


En todo el mundo se juega, en especial en la infancia, nadie queda fuera; la imaginación y la creatividad de los niños de pueblos originarios es digna de apreciar, pues juegan casi siempre con lo que la naturaleza les provee, con lo que les rodea, con simples cosas que los ayuda a crecer, quizás sin medir las dimensiones que les aporta el juego, pero sintiendo en su piel, la realidad social que les toca vivir.
Mientras en pueblos, ciudades y grandes urbes la diversión y felicidad infantil cada vez más se basa en lo material y frente a una pantalla, en las comunidades originarias de nuestro país todavía los niños se divierten con juegos colectivos al aire libre, en contacto con el entorno natural y con valores culturales tradicionales; la felicidad igual los cobija, porque para ellos el juego es un punto de encuentro, es “estar cerca del otro”.
Leyendo acerca de distintas comunidades y el entretenimiento de sus niños de ayer y hoy, se obtiene información muy rica y variada, aunque algunos juegos y juguetes se han perdido para siempre en el proceso histórico de la invasión por la imposición de patrones culturales y de un idioma ajeno. En su mayoría, juegos de regla donde todos deben respetarlas y pueden coordinar sus puntos de vista, lo que engendra una moral de cooperación y de autonomía personal que son fundamentales también en el aprendizaje de distintos tipos de conocimientos y habilidades que favorecen el desarrollo de la motricidad, lenguaje,  memoria,  razonamiento, atención y reflexión. Cabe nombrar algunos que por distintas razones, se dejaron de practicar, por ejemplo, los Guaraníes jugaban con una chala de maíz entrecruzándola y atándola formando una pelota blanda y ligera y consistía en tirarse uno a otro ésta  por el aire pegándola con la palma de la mano para que no caiga al suelo; perdía el que la dejaba caer al piso; los Tehuelches al  Allél – Kuzen, que se jugaba con cuatro huesos chatos y alargados .El Allél era un trozo del hueso. Así también, en la actualidad  muchas comunidades conservan algunos de sus ancestrales juegos y se los transmite de generación en generación sin importar que tan antiguos son. Los Guaraníes, conservan el Mbo, un juguete para un ancestral juego ritual y social. Así como la comunidad  Qom y Wichí, la Payana, Chinapa, Tinenti, Dinenti, Denenti o Tenenti, según el gusto, el oído y la memoria de quien lo aprenda y lo repita, pero originalmente llamado "kapichuá". Se juega con carozos o semillas y es valiosísimo para desarrollar destrezas manuales (psicomotricidad fina), aprender a contar, para favorecer la coordinación oculo-manual y la recreación al aire libre, entre otras cosas. El Kapichuá es un juego infantil que se practica con cinco piedras pequeñas u objetos similares (carozos y semillas), que consiste en ir tomándolas del suelo al tiempo que se arroja una de ellas al aire y se vuelve a tomar sin que caiga al piso. Los grupos Chulupí, Chorote, Toba, Pilagá y Chané Chiriguano de la región chaqueña fabricaban muñecas para sus niñas, hasta no hace mucho tiempo y en algunos casos actualmente, con elementos de barro, cera, madera, trapo y hueso. Según Rex González, esta costumbre puede tener origen prehispánico.
Esos juegos son “ancestrales” porque les pertenecen a sus generaciones y se diferencian de los traídos e impuestos por los colonizadores ya que son tradiciones de otros que al serles impuestas se modificaron. La conquista y sometimiento de estos y más pueblos, hizo desaparecer gran parte de su riqueza cultural lúdica la cual se dividía en juegos de ritos, juegos sociales, juegos reglados, funcionales y de construcción, los cuales utilizaban elementos que la naturaleza les proveía.
El juego contribuye en todos los dominios del desarrollo. Por medio de esta actividad, los niños estimulan los sentidos, ejercitan sus músculos, coordinan vista con movimiento, ganan dominio de sus cuerpos, toman decisiones y adquieren nuevas habilidades, liberan emociones, favorecen la vida social entre niños de la comunidad, aprenden reglas y técnicas que ayudan a su desarrollo, a formar su carácter y personalidad, aprenden a ganar y a perder, a aceptar las reglas del juego, que son colectivas e indiscutibles y entienden de éste modo el tiempo del juego y los límites de cada uno. El juego está sumamente relacionado con los pueblos, su diversidad cultural se lee a través de los juegos y los juguetes creados por ellos: las prácticas y los objetos lúdicos son infinitamente variados y están marcados profundamente por las características étnicas y sociales específicas.

CONCLUSIÓN:

Jugando con simpleza en un mundo natural, el niño puede crear y formar su personalidad; el individuo descubre su persona solo cuando se muestra creador. Especialmente en una sociedad que desprestigia el juego y su utilidad pedagógica. Es posible considerar que el mismo carezca de valor para quienes diseñan los programas de formación docente, desconociendo la importancia que se da en los pueblos originarios a los mismos como útiles en el proceso de aprendizaje para la vida. Promover  una inclusión e integración de la multiculturalidad en la actualidad, parece ser una tarea difícil, ya que influye el poder, la jerarquía, discriminación, desconocimiento e imposición, sin embargo el valor del juego en los pueblos originarios, es la expresión libre del alma del niño, su espontaneidad y riqueza.

BIBLIGRAFÍA:

·         PIAGET, Jean (1967) “6 estudios de psicología” Barcelona. Editorial Seix Barral
·         ABERASTURY, Arminda  (1968) “El niño y sus juegos” Buenos Aires. Editorial Paidós

viernes, 3 de noviembre de 2017

Videojuegos vs. juegos tradicionales ¿Cuáles son las ventajas de uno con respecto al otro?


Llama mucho la atención ver como la tecnología ha impactado en nuestras vidas y cómo está cambiando las tradiciones de las generaciones anteriores. Ya no nos sorprende ver a un bebé jugando con el celular de su papá. Los niños a edades más tempranas están demandando juguetes tecnológicos; como es el caso de los videojuegos. El juego es muy importante para el niño, ya que mediante el mismo pueden estimular el desarrollo de la creatividad, las habilidades psicomotrices, del lenguaje y de la imaginación, es decir, se aprende a través del juego.
Ahora bien, hablaremos sobre de qué se tratan los juegos tradicionales y seguidamente, los videojuegos.
Los juegos tradicionales son los juegos infantiles clásicos que se realizan sin ayuda de juguetes tecnológicamente complejos, sino con el propio cuerpo o con recursos fácilmente disponibles en la naturaleza (arena, piedras, ciertos huesos como las tabas, hojas, flores, ramas, etc.) o entre objetos caseros (cuerdas, papeles, tablas, telas, hilos, botones, instrumentos reciclados). También se consideran como tradicionales los juegos que se realizan con los juguetes más antiguos o simples (muñecosbarriletespelotasbalitasdados, etc.), y los que se autoconstruyen por el niño (caballitos con el palo de una escoba, aviones o barcos de papeldisfraces rudimentarios, herramientas o armas simuladas); e incluso los juegos de mesa  (tres en rayaparchísjuego de la ocabarquitos etc.) y algunos juegos de cartas.                                                                                                                                                                     Su objetivo puede ser variable y pueden ser tanto individuales como colectivos; aunque lo más habitual es que se trate de juegos basados en la interacción entre dos o más jugadores, generalmente tienen reglas sencillas.                                                                               Los juegos que implican actividad física casi siempre son ejecutados al aire libre, implican alguna forma de expresión corporal y tienden a servirse de habilidades motrices básicas como saltar, correr o caminar, entre otros. Son también llamados juegos motrices.
Los videojuegos recrean entornos y situaciones virtuales en los que el videojugador puede controlar a uno o varios personajes (o cualquier otro elemento de dicho entorno), para conseguir uno o varios objetivos por medio de reglas determinadas.                                                                                                                                                            Se interactúa mediante la visualización del videojuego a través de un dispositivo de salida de vídeo como podría ser un televisor, un monitor o un proyector, y en los que el programa va grabado en cartuchosdiscos ópticosdiscos magnéticostarjetas de memoria especiales para videojuegos, o en línea. Algunos son de bolsillo.                          Existen varias formas para interactuar con un videojuego, aunque siempre es necesario un dispositivo externo, aunque esto no es del todo correcto, ya que existen consolas portátiles, que permiten jugar mediante su pantalla táctil.                                                   El juego se realiza entre una persona y la máquina, entre dos o más personas en la misma consola, a través de una red LAN que es la interconexión de varias computadora,s o en línea vía Internet y pueden competir con la máquina, contra la máquina o entre sí.
Dentro de estas dos clases de diversión, podemos distinguir que, en el caso de un videojuego, el niño debe escoger entre una serie de respuestas y acciones preestablecidas, cerradas. La imaginación del niño es estimulada, sí, pero su creatividad se reduce al descubrimiento de las relaciones causales que existen entre las posibilidades que ofrece el juego.                                                                                                              Por el contrario, el juguete tradicional, una muñeca de peluche, una caja de plastilinas, ofrece más preguntas que respuestas. La imaginación y la creatividad del niño tienen que completar todas las soluciones que no ofrece el juguete, por ejemplo, ¿dónde vivirá la muñeca?, ¿cómo se llamará?, ¿le gustará tomar el té?, ¿se llevará bien con el osito?
Ahora, ¿en qué se benefician?
Los juegos de video enseñan y mejoran habilidades físicas y mentales.                           
Mejoran las habilidades físicas y mentales : se mejora la atención visual y se es más eficiente cuando se tienen varias tareas.                                                                                           
Tienen utilidades terapéuticas: Los videojuegos se pueden aprovechar para personas con problemas físicos y mentales. Por ejemplo: para quienes tienen problemas de movilidad en los brazos o que les cuesta relacionarse (quienes sufren autismo).                                                                                                                                                             
Son medios didácticos y emocionales: Los videojuegos pueden ser un medio de aprendizaje en tanto son lúdicos y distintos respecto a otros formatos más tradicionales
Sirven para motivar a los niños y jóvenes, sobre todo si tienen dificultades de atención.                                                                                                                   
Estimulan la coordinación psicomotora del niño, sus estrategias para la resolución de problemas bajo determinadas condiciones, la capacidad para perseverar en una tarea. Además, le aportan algunas experiencias que no pueden vivir a través de los juegos tradicionales, incluso existen juegos específicos para tratar algunas discapacidades o problemas de aprendizaje.
Los juegos tradicionales preparan a los niños para sus futuras labores cotidianas. Las rondas, trabalenguas y otros juegos ayudan a los niños a prepararse en el desarrollo del lenguaje, conciencia fonólogica y semántica, expresión oral. 
Desarrollan la percepción y discriminación auditiva, fortalecen la atención concentración y por ende la memoria.                                                                                                                                                                           
El juego estimula el desarrollo  infantil en todas las áreas, tales como: motora gruesa, motora fina, lenguaje, cognitiva, socioafectiva y hábitos.                                                                        
Por medio del juego estimulamos el aprendizaje. Beneficia el crecimiento físico y la coordinación.                                                                                                                                                                                          
El juego al aire libre desarrolla la mente infantil, abren la puerta a la imaginación. Enseñan a los niños a colaborar y a cooperar.                                                                                          
Los juegos fomentan la seguridad en sí mismo de los niños y hacen que se desenvuelvan con más facilidad con los demás. Tienen que fiarse de los demás compañeros y el vínculo de confianza les crea una seguridad en sí mismo.
Los videojuegos pueden ser un recurso para entretenerse y aprender distintas habilidades y conceptos, siempre que se usen de una manera adecuada. Alejar a los niños de las pantallas puede ser contraproducente y limitaríamos un espacio cultural emergente, ya que la tecnología ha avanzado y no se puede negar una realidad ya instalada en la sociedad actual, y es en éste espacio donde los niños van a desenvolverse durante toda su vida, del mismo modo que lo utilizan actualmente los adultos.
Los juegos didácticos favorecen el intercambio activo con otros, estimulan el desarrollo de habilidades interpersonales y sociales. Enseñan a los niños a ganar y perder, a respetar turnos y normas y a considerar las opiniones o acciones de los compañeros de juego, favoreciendo el desarrollo de la responsabilidad, el descubrimiento de las normas sociales y el respeto por el punto de vista del otro. Si bien algunos juegos electrónicos también permiten la participación en conjunto, el tipo de interacción que proponen es virtual y no cara a cara.

Es necesario que los niños no solo se diviertan con los videojuegos, ya que también es cierto que vuelve a los niños demasiado competitivos e individualistas, sino que desempeñen actividades fuera de éste espacio, al aire libre, ya son importantes para poder estimular la sociabilidad, la capacidad de entender las distintas normas y reglas que se imponen por otros, compartir, además de estimular la imaginación y aprender a divertirse sin la necesidad de contar con elementos auxiliares como en este caso los videojuegos que la tecnología nos brinda.



                                                                                                                               Escobar,Ana Paula.

Tensiones entre juego y tecnología

por Lorena Boll

El juego es “una acción u ocupación libre, que se desarrolla dentro de unos límites temporales y espaciales determinados, según reglas absolutamente obligatorias, aunque libremente aceptadas, es una acción que tiene un fin en sí misma y va acompañada de un sentimiento de tensión, alegría y de la conciencia de “ser de otro modo” en la vida corriente.” Además de aportar al niño placer  y momentos de distracción, es una actividad que estimula y exige diferentes componentes del desarrollo infantil. Es el escenario en el cual el niño puede practicar la experiencia, medir sus propias posibilidades, en muchos ámbitos de la vida.

El juego pone en marcha las habilidades cognitivas del niño, en cuanto que le permite comprender su entorno y desarrollar su pensamiento. El juego con un par o con un adulto facilita el desarrollo social de un niño.
   Ahora bien con el paso del tiempo y el incremento de las nuevas tecnologías los niños han modificado su forma de jugar o lo hacen solos o en la red, el juego  de contacto (muñeca, juegos de construcción, bucanero,  etc.) han ido perdiendo valor,  ya que los niños principalmente en la edad escolar se ven atraído por juegos como la Wi, la Play o la computadora, entre otros, aunque muchas veces miran con cierta nostalgia y deseo los juguetes de sus hermanitos más pequeños, pero pareciera avergonzarlos al jugar con juguetes después de los 8 o 9 años.
La tecnología multimedia ha posibilitado las “nuevas pantallas” que han dado lugar a nuevos juegos y juguetes electrónicos con innovadoras apariencias y prestaciones.
Los juguetes multimedia no sólo implican cambios en los soportes de juego y en las formas de interactuar con ellos, sino que también aportan nuevos valores educativos a tener en cuenta:
   Son juguetes motivadores
   Permiten desarrollar diversas habilidades
   Transmiten contenidos y valores
   Potencian el desarrollo de procesos y estrategias de toma de decisiones y resolución de problemas
   Permiten compartir el juego con otras personas
   Algunos de ellos estimulan la actividad física y la creatividad.

Las posibilidades de los juegos multimedia son enormes, pero ni así, ningún juego ni juguete, satisface todas las necesidades lúdicas de los niños.
Desde mi punto de vista no se tiene que menospreciar los juegos tecnológicos, solo tiene que existir un equilibrio entre los juegos tradicionales y los avances tecnológicos, es decir deben brindarse valor mutuamente; ya que las nuevas tecnologías sirven, si se las utiliza correctamente, para obtener conocimientos y experiencias útiles dentro y fuera de la escuela.
Los adultos deben ser los encargados de mediar entre los juegos tecnológicos y los tradicionales; para que el juego sea una materia básica de formación de la educación infantil, han de servir para estimular y guiar al niño en los procesos emocionales, afectivos, cognitivos.
Por ende la tecnología no tiene que ser negativa para el desarrollo del juego en la infancia de los niños, sino tiene que funcionar para desarrollar las potencialidades  y sus capacidades.
El juego, ya sea a través de las redes o no, tiene que servir para producir alegría y pasión, siendo los padres, cuidadores y educadores del niño, facilitan y estimulan las diversas situaciones de juego ya que estos forman una parte muy importante en el desarrollo del mismo.
No tiene que encontrarse por separado, sino tiene que existir una unión y un equilibrio  entre estas dos formas.

Bibliografía:
Martinez, Gerardo (1998). El juego y desarrollo infantil, disponible en versión digital.
Recorte periodístico, Cómo influye la tecnología en los juegos de los chicos, disponible en: